08 May

El juego infantil

El juego es una función VITAL para los bebés y niños. Es una actividad íntima y sagrada. Les permite apropiarse del mundo y constituirse subjetivamente.
El niño no juega para “aprender”, sino que “aprende porque juega”.
En el momento del juego, contamos con dos aspectos primordiales: la curiosidad del bebé/niño; y la presencia observadora, respetuosa y no dirigida del adulto que lo acompaña.
El rol del adulto en el juego no es el de impartir reglas y direccionar el juego, sino el de generar las condiciones para que el niño pueda jugar:

Asigna un tiempo al juego: sin apuros, un tiempo flexible y acorde al estado de ánimo del niño en ese momento.
Le proporciona un espacio seguro y amplio, donde el pequeño pueda explorar tranquilamente.
-Le procura materiales: simples, naturales, cotidianos, limpios, acordes a su edad, que le permitan tener un rol “activo” sobre el objeto, de manera de no quedar “atrapados” en la complejidad del juguete (por ejemplo evitar juguetes con luces, sonidos, eléctricos, que no dan lugar a la acción del niño porque el juguete mismo “propone todo”).
Le pone ropa cómoda, flexible y apta para el juego (rompible, manchable).
Cuando los niños son pequeños, pueden compartir un espacio, pero el adulto debe estar atento a que no se perturben mutuamente en la interacción; y solo debe intervenir cuando hay un conflicto que los niños no logran resolver y que genera malestar en alguno de los dos. De lo contrario, se deja que los niños utilicen sus propios recursos.
Es buena idea tener más de un juguete de cada clase, ya que frecuentemente los niños quieren utilizar el mismo del compañero, y no está en sus posiblidades “compartir”, por lo que la mejor opción es que cada uno tenga el juguete que quiere.
Y claro, también es muy agradable y placentero, dedicarnos momentos donde compartimos el juego con nuestros hijos y nos involucramos, participando activamente (que no significa “regulando” el juego), tirándonos al piso con ellos, bailando, dejándonos peinar y maquillar, pateando la pelota o pintando junto a ellos. El juego es una oportunidad de entrar en el mundo de nuestros niños; démosle el lugar y la importancia que merece!